La noche huele diferente, pero la siento igual que siempre. Desde mi cielo los nubarrones han dejado desnudo al firmamento y la lluvia desistió por flojera. Los días se pasan iguales en medio de aquellas ausencias que no se acostumbran a otra piel, a otros labios.
Desearía conocer el futuro o al menos, anticiparme un poco para que las heridas de otros en mi pecho no fueran tan insoportables. Cuando llueve y es de noche aún, se hacen mas espesos porque se disparan contra ese olor a recuerdo, a lágrimas olvidadas, a corazones ajenos que todavía siguen latiendo dentro. Parece que la vida fuera demasiado o poco, pero realmente detrás de sus tiempos o momentos gloriosos solo quedan algunos nombres que jamás se borrarán de estos pensamientos, porque ella no parece demasiado, es quizás, incomparable a las anteriores porque es una sola, distinta a los amores, al olvido, a las promesas, a los recuerdos.
Desde mi cielo la vida se ve más hermosa porque encuentro en sus ojos cafés la magia que no hay en los demás.
1 comentario:
hola Eliana,
buscando una imágen llego a tu blog. Lo que veo es tan bonito.
Te invito a compartir conmigo nuestros vuelos.
Te sigo, espero te guste mi espacio^^
un abrazo^^
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