17 junio 2011

16 de junio 10:30

This is true


_Me gusta estar contigo, porque eres mi forma de escapar al tiempo y formar otro universo cuando estamos juntos.
_Y ¿qué sentimiento es ese?
_No lo sé, pero se siente bien.


Y todo lo demás quedó en suspenso, entre risas y besos debajo de las sábanas. Ese fue, el jueves por la noche.

24 mayo 2011

A un punto, después de media vida

La vida en un instante, el cielo descubierto de lunas y estrellas aún sabiendo que jamás se podrán tocar. Imposible, el tiempo de revés y los momentos de noches sin luceros, pero los ojos puestos en el corazón que no palpita por amor, sino por deseo. 

La vida en un instante, el fuego consumado después de miradas cruzadas que terminaron en una cama de habitación y en una calle desconocida. Un noviembre inesperado, un mayo inundado por las nostalgias y de mañanas abrazadas a tontas canciones, a pasados, a recuerdos, a memorias íntimas de aquel 'nosotros' desdibujado por culpa de los miedos y los mismos pensamientos.

Guardar un espacio, echarle sal a cariños nacientes, dejar un poco de tiempo para volver y saber olvidar. 

03 marzo 2011

A media Noche

Estoy intentando acomodar mis sentimientos, guardar un poco las emociones y dejar el llanto seco. La noche siempre será testigo de nuestros mayores fracasos y  de las pérdidas que quiebran el alma; la madrugada en cambio, será un espejo del pasado y de las realidades trágicas.

Las luces de la ciudad están encendidas, los rincones de las calles vagan solitarios y el silencio es estremecido por el crujir del viento. Frío y oscuridad, así como cuando los pensamientos se enlistan uno detrás de otro y van develando los dolores más ruines de la vida. Y no precisamente es el desamor uno de ellos, hay uno peor, al menos para mí: la  injusticia.

Esa que destierra a los inocentes, que condena las almas de los menos implicados, aquella que devora los pecados de la gente y se pasea descaradamente por todas las ciudades del mundo. El hambre, la pobreza, la corrupción, la muerte, la mentira son tan sólo un pedazo de la telaraña que ha tejido hace más de dos mil años antes y después de Cristo. Lo sigue haciendo y no se cansará hasta beberse el último suspiro de aquellos que intentan lanzarse y ser valientes. Caballeros sin capa y espada, hombres de carne y hueso con alardes de superhéroes, hadas madrinas vestidas de sonrisas pícaras y dones de palabra.

Marcharse después que todo el mundo lo ha hecho, voltear la mirada y espantarse de los miedos que cobraron vida, de las tentaciones que saltaron de la carne y a su paso dejaron: una manzana mordida, el infierno en el paraíso, el Caín que mató a Abel, el diluvio que se tragó a la tierra, el pueblo que vagó 40 años en un desierto, el Santo que crucificaron en un madero, las dos guerras mundiales que sepultaron inocencias, otoños y primaveras, dos bombas atómicas que impusieron la victoria de los capitalistas, la división del mundo en dos ideologías, la noticia disfrazada de unos hombres que fueron a la luna, el estallido de guerras civiles…y hasta nuestros días, las masacres continuas de niños, hombres y mujeres a lo largo y ancho de los cinco continentes.

Y el mundo aún sin acabarse sigue girando y girando, y nosotros los idiotas seguimos mirándonos en él. Entre tanto, los señores de la ley  se juegan el futuro de los países a puerta cerrada en palacios que no son de cristal, en mansiones podridas de lujos lamiéndose los traseros a punta de ‘favorcitos’ millonarios y riéndose a carcajadas de la próxima jugada magistral.

Consecuencias, los pobres siguen siendo pobres y los ricos siguen dándoles migajas de pan a los ingenuos ciudadanos. Consecuencias, una educación desvalijada por aquella filosofía amarrada a seguridades democráticas. Consecuencias, niños enfilados en bandas criminales y de sicariato. Consecuencias, un país ignorante y enlodado en su propia perdición. Sin embargo, están los que gritan esperanzados que todo tiene una solución y ponen en su boca el nombre de un dios fabricado, inventan el camino a la felicidad guiado bajo leyes mortales que siguen dejando un abismo infernal entre lo divino y lo humano.

Y también están, los que intentamos desintoxicarnos de todos los aires capitalinos, leyendo literatura, escuchando la buena música, creyendo en el Dios que no fue inventado por los hombres y escribiendo barbaridades salidas de los pensamientos en una madrugada cualquiera, en una medianoche de todos los años, mientras el resto de los ciudadanos se fuman un tabaco, beben una copa de licor, tienen sexo con algún extraño conocido, ven pornografía, duermen en una cama plácidamente o sobre cualquier superficie a pleno cielo abierto, se ‘enviajan’ en su universo, disparan a quemarropa y millones de cosas más que no me pasan por la mente ya cansada de divagar en pensamientos desacomodados del corazón y echados al aire para el mundo.

Al final, solo puede decir sin más que la política y la religión firmaron un pacto diabólico para dominar a su creador: El Homo Sapiens Sapiens 

Pintando imaginación

Hola bloggers, lamento tanto tiempo sin actualizar, pero empecé una nueva etapa en mi vida: terminar la universidad y empezar a trabajar. Cosa que me ha quitado tiempo, para descansar y pasarla rico como antes.


De hecho, las cuentas del twitter y facebook se empolvaron, solo las noticias me han consumido durante los últimos días, por aquello de estar trabajando en la página web de un periódico. Aunque la experiencia es buena y las relaciones que se construyen con los compañeros neutraliza el estrés y el "corre corre" de la semana, siempre vuelven las nostalgias al extrañar mi rutina de antes: escribir en el blog, leer e intoxicarme de toda la música que me gusta.
Dejo un poco de sentimientos y emociones que le han dado la vuelta a mi corazón desde el 15 de febrero. Besos y abrazos.


Besos a distancia
12 crayolas para pintar un bosque, un bloc sin rayas y por supuesto, la inspiración de colgar algunas pinturas del alma. A cambio, decidí pasar algunos trazos y pintar el mundo perfecto: amor, sexo y música. Algunas cosas empalagan las compañías de esos cariños perfectos, que después de un tiempo terminan siendo páginas anteriores y álbumes de la memoria. 

Fotografiar las cosas pequeñas, las simples, las sencillas, no lo importante, como los aniversarios, los cumpleaños, las primeras comuniones, los matrimonios, las despedidas de solteros, los babys showers. No. Fotografiar el beso que me diste después de un mes sin tocarnos ni vernos, fotografiar los momentos de enojo, de rabia, de llanto, el momento antes de ir a la cama y al despertar en la mañana. Pero supongo, que los instantes importantes para alguien son menos importantes para el resto.

Pintar tus dedos entre mis pechos, fotografiar tu lengua mojando mis labios, pintar mis piernas entre las tuyas, fotografiar mi ojos cuando te miran. Cosas nuestras, intimidades para dos, secretos y complicidades. Aromas de una habitación, silencios a medianoche, susurros mientras duermo. 

Suena el despertador a las 7 de la mañana, y aquel mundo perfecto dibujado en nuestra imaginación queda atrapado en una conversación telefónica de tres horas y de varios días sin vernos las caras. 


01 febrero 2011

"Te echo de menos"

De rastro, solo quedaron las colillas de la noche anterior

Es el quinto cigarro de la noche. Y los pensamientos siguen divagando, mientras el recuerdo de sus manos entre las piernas de Fernanda era tan fresco y lúcido como la brisa de aquel enero. Escribía para intentar escurrir el dolor y acostumbrarse a otro día sin verla. Los ojos verdes, el cabello negro y los labios rojos, encendidos con el lápiz labial y el maquillaje casi natural. Una muñequita de porcelana acurrucada detrás de su espalda, acostada en su cama y bebiendo el mismo licor.

"Me has hechizado el alma. Y te lo digo en verdad, porque para que esto me ocurra se ha tenido que abrir el mismo cielo y descender hasta mi cama. Aquella noche, fue la primera vez que te hice el amor, las anteriores fueron  sexo nada más. Pero al verte tan frágil y pequeña, con tus ojos indescifrables y tu vida enredada en la mía por unas horas...supe que allí tenía lo que necesitaba: el calor de un corazón y la existencia tuya. Pero ahora te has marchado y no he podido acostumbrar mis noches a la ausencia de tu cuerpo, de tu alma, de tu mirada, de tus besos...
Te echo de menos".

Tomó lápiz y papel. Se desahogó y antes que llamarla o buscarla, simplemente escribió unas cuantas líneas dedicadas a Fernanda, aunque ella jamás pudiera leerlas ni él enviárselas.

12 enero 2011

3 de enero

Nada es para siempre. El amor, es solo amor

Enroscó sus manos alrededor de su cuello, clavó su mirada directo a los ojos negros y allí, en mitad del paradero de autobuses lo besó sin pena, sin miedo, sin pudor. Una demostración de afecto sucumbida por la pasión y la ternura. Pasaron unos minutos más y todo acabó en un instante. El para siempre juntos, desapareció el 3 de enero. 

_Adiós. Supongo que es mejor así.
_Lo decidiste tú.  

25 octubre 2010

Cómo lo llamaría

Nací a las 10 de la noche. Me llamaría Constanza, pero por la locura de mi abuela materna decidieron bautizarme "Patricia". 25 años después el color de los ojos de mi padre nunca los llevé, solo su sonrisa y el cabello de mamá. 

Hace un par de días, mientras paseaba por las aceras de la Barcelonita, frente al café de las Once me quedé idiotizada porque encontré por casualidad el libro favorito de mamá: "Mientras llueve". Lo compré y lo guardé en la estantería de recuerdos infantiles y adolescentes, estaría junto con las muñecas de trapo, la máquina de escribir, los patines y la caja musical. Mis favoritos, cuidadosamente guardados, empolvados de sonrisas inocentes y de despedidas que a veces duelen. 

Aunque hay un espacio inmenso en este lugar para una sola persona. Todo brilla dentro cuando vienes de vez en cuando para saber de mí. Aburrirnos del tiempo ajeno y quedarnos como tontos regalándonos un par de miradas, carcajadas y promesas viejas. 

Quédate esta noche y promete que no te aburriré.

  

14 junio 2010

Nada es para siempre

"¿Estoy esperando que me recuerdes por qué no debemos acabar con esto?"... Otra vez María con el mismo reclamo de siempre, esperando una respuesta que hace tiempo estaba dicha, pero que no era capaz de resolver por miedo a la soledad.

El cielo a millas de distancia estaba nublado por la lluvia de marzo, el cuarto olía a humedad y la cama seguía tan desordenada como la noche anterior. "Pretendes que me quede a tu lado y disimule que todo marcha bien, algún día teníamos que llegar a este momento y es ahora. No puedes decirme que todo ha sido mi culpa porque bien sabes que te amé, pero se acabó esta mierda. Ya me cansé de tus límites y de tus estupideces, no se puede vivir con tanta amargura. Contigo se me acabó la felicidad y esta vez te digo adiós de verdad".

-"Vete al carajo". Fue la despedida, unos platos rotos, la ropa a la mitad de la calle y una casa vuelta nada. Javier se largó después de darle un trancazo a la puerta y recoger la ropa tirada en la calle. Después de una año y medio juntos, los defectos se volvieron un problema en la cama, la quimica resuelta entre los dos no fue suficiente para llenar lo que les faltaba. Algunas veces parecían amarse con locura, entregarse sin medida y devorarse al mundo con un montón de sueños en común.

El romanticismo quedó estancado en los buenos días, de resto se fue llenando de monotonía. Dejaron escapar los aniversarios, los instantes de felicidad entre caricias y besos del alma, supongo que no hay historias perfectas. Quedaron las ganas de algo más, los años que no estarán, habrán canciones que recordar..lugares que extrañarán, mientras tanto el dolor y la rabia se quedan de paso, tiempo después se cruzarán en el camino y todo irá bien en sus vidas. Sonrísas casuales y alguna una salida a tomar café.

A lo mejor, resulta que sus miradas son más profundas y dicen más que silencios. A lo mejor descubren que el mundo es tan ajeno como suyo, y nada puede ser un truco de las casualidades. Un par de secretos revelados y palabras dichas que jamás lograron decirse. Todo entre los dos vuelve a empezar. Pero no todo puede ser así de simple, las suposiciones está de más y la realidad es que puede pasar algo que no estaba concebido en los planes y la vida resultar siendo una payasada. 

27 mayo 2010

Momentos

Me sirvió el café como de costumbre, ni siquiera nuestros pleitos cambiaban la rutina. Estaba fastidiosa de su mal humor y terquedad. De repente, bordeó mi cintura y rodó mi cabello hacia adelante: "es pendejada, sabes que te quiero". Apenas amanecía y ya quería meterme de nuevo a la cama, pero no para dormir.

La pijama quedó tendida en el piso, y en un abrir y cerrar de ojos estábamos en el sofá. Los besos sobraron en la intimidad, las caricias me penetraron el alma... provocando cada deseo del corazón, robándome el aliento y aniquilando los silencios que nos separaban entre gemidos cortos y palabras de amor. Un acto demasiado perfecto para guardarse los sentimientos, estallé con ellos entre su pecho, en cada sensación infinita que devoraba la plenitud de mi ser.

Después, una mirada, la respiración y los latidos del corazón. Todo en su lugar,       él con sus ojos puestos en mí y yo todavía con ganas de arrancarle sus alientos. Era cuestión de entregarse en un tiempo impredecible, de amar hasta que los huesos dejaran de doler y seguir soñando a su lado aunque el resto de las cosas se desdibujaran por culpa de terceros y sufrimientos ajenos.

"Es pendejada, sabes que te quiero, el resto está de más".


25 mayo 2010

Sentimientos casuales

"Tengo miedo de no quererte como lo necesitas". En ese momento, el nudo en la garganta fue dramático y fastidioso, porque empezaba a experimentar después de casi tres años en blanco, la atracción desenfrenada hacia alguien más, y precisamente sus palabras me tumbaron hasta el abismo, dejándome al extremo de la otra orilla sin poder al instante reponerme. Disimulé un poco: "Entonces espero no llegar a quererte tanto si no lo mereces". Pareció más un desquite, que algo natural. Lo cierto fue que todos los miedos se me juntaron de una vez, y empezaron a conjugarse en tiempo presente y futuro. Lo hecho, hecho estaba: me había empezado a enamorar de alguien que ni remotamente se despertaba con mi nombre en las mañanas. 

Luis Jaime no estaba en mis planes. Fue una noche de suerte, uno de esos días que tropiezan con la casualidad y el mundo se confabula para virar todas las piezas y ponerlas en su sitio. Estaba tan sola, que había olvidado sentir con el corazón y desear hasta el alma, no quería compromisos desiguales que me llevaran a una borrachera de tres días en depresión y cariños a medio querer. Pasé por alto todas las veces que quise estar con alguien más por no terminar enredada entre sus labios y después en su cama. 

Pero el 17 de Agosto, fue tan impredecible como un aguacero el 31 de diciembre. Volvía de la oficina y cansada, con ganas de un baño de tres horas y un sueño de medio siglo, cuando nos cruzamos en el camino con un: "¿cómo te llamas?" y un par de sonrisas efímeras. Vinieron las salidas al cine y las citas románticas en el balcón contando las estrellas y hablando tan cerca que los besos ya no se podían disimular. 

Supongo que caí demasiado rápido y al corazón no le dio la gana de ponerle frenos a los sentimientos. Lloré, porque me dolía sentir como sentía. No estaba esperando una química que me desbordara de pasión, porque esa clase de compromisos los conocía demasiado bien, estaba necesitando un día en la paz de su mirada y nada más. Pero no hay un todo para siempre.

04 marzo 2010

Extraños en casa

Con la partida de Mario Ángel, Sofía sabía que quizás, para reponerse pasaría mucho tiempo antes de volver a la rutina. Decidió abandonar la ciudad y emprender un viaje fortuito. Las imagánes de aquel momento no se extraviarían de repente, permanecerían metidas en su mente y debía acostumbrarse a las llegadas que vendrían de vez en cuando.

Inesperadamente, la casa llegó a ser un lugar vacío con gente. No se tocaban ni con la mirada en el comedor porque las cenas a las siete de la noche eran de madrugadas y en un sillón del cuarto de estudio frente al televisor. Después de la muerte de Ramón Antonio, el padre de Mario, los dolores que jamás habían estado con ellos cayeron de golpe y sin aviso previo. El universo de cada uno se hizo un mundo paralelo a cientos de kilómetros bajo el mismo techo.

De consuelo sirvieron los tragos de wishky y los amantes de fines de semana. Sin saberlo, Sofía toleró las heridas invisibles que Mario Ángel le había dejado en el corazón. Se hizo costumbre la espera de un beso en el aniversario, hacer el amor en invierno y algunos "Te amo" cuando el mundo era un caos. El amor se había quedado en los rincones y las ausencias lo estaban sepultando.

El 25 de Julio, las palabras que nunca se dijeron fueron necesarias para echar afuera los dolores. Mario Ángel se había enamorado de otro hombre.

10 enero 2010

CARIÑO EXTRAVIADO

Me huele a lluvia cuando no sale el sol. Es la sensación de tenerlo todo bajo control y de repente descubrir, que ni siquiera esas pequeñeces han pasado desapercibidas. La cama está fría y el ambiente es como de madrugada. Tenía que ir a la calle de Las Trece, pero un sillón y una taza de chocolate fueron demasiado seductores para ignorarlos como si nada. 


A las seis de la tarde sonó el timbre, era Abelardo con su traje marino oscuro y las galleticas de mariposa. 
-¿Por qué no fusite? te esperé hasta las tres- me dijo, en tono de reclamo.


Como si no hubiera escuchado nada, me sacudí por el tremendo frío que congelaba mis huesos y fui al cuarto para buscar el abrigo de pana. 


-Tenía sueño- le dije, sin la intención de mentirle o buscar  otra escusa menos descarada, al final de cuentas no me importaba lo que pensara.


-Te extraño, hace tres semanas que no nos vemos y necesitaba verte, al menos me hubieras llamado para decirme que no ibas a ir.  Acaso, ¿hemos terminado o solo podemos hablar cuando a ti te da la gana?


Otra vez, Abelardo empezaba con sus cursilerías y reclamos eternos. Con él, había intentado tener una relación menos dramática que las anteriores: más romanticismo y menos placer. Pero tarde o temprano las cosas vuelven al lugar de siempre. Me enamoré los primeros cuatro meses, luego la falta de frenesí entre los dos abrió agujeros en mi forma de quererlo: me estaba yendo de sus manos por falta de sexo. 


-Hoy no estoy con ánimos para aguantarme tus idioteces, si no tienes otra cosa mejor que hacer, ahí está la puerta esperándote. 


Lo poco que guardaba en el corazón se había colado con el frío de enero y las lluvias invisibles que no llegaban. Todo estaba roto entre los dos y  no había forma de repararlo, al menos de mi parte. Pero inexplicablemente el hecho de estar en abstinencia fue el detonante de una explosión subliminal.


-Mírame...nunca he llegado lo suficientemente lejos como para dejar algo que me importa atrás- Estando tan cerca de mis labios sin rozarlos ligeramente, todo fue una mezcla de sentimientos; sus palabras, sus gestos, su mirada, todo en él conspiró para revolver lo que creía que se había esfumado, todavía permanecía un hálito de cariño extraviado. 


Más tarde, echados en el sillón y desnudos a medianoche inventamos mil maneras de querernos.


08 enero 2010

LLUEVE

Llueve tanto allá afuera que siento pena por lo que no puedo tapar. Quizás, de esa manera se ve el corazón cuando duelen  los amores del alma. Es tan agobiante sentir el tiempo y no poder salvar las promesas que hoy inevitablemente se han roto. No me gusta la lluvia y menos cuando las centellas estremecen los rincones del universo, ante eso es imposible no desbaratarse sin sorpresa.




Se desencajan las emociones por un segundo, pero después vuelven a su sitio. Se parecen a los recuerdos de Andrés y a la calle Trece cuando jugábamos a los besos perdidos en el patio del colegio. A oscuras y detrás de la puerta del salón experimentamos los amores a escondidas y las caricias clandestinas; no había reparos en la forma de tocarnos, solo empujados por el huracán de sentimientos que se revolvían cuando una mirada nuestra se cruzaba por casualidad en el salón de clases.


20 años después, aquellos momentos se siguen colando en los recuerdos cuando llega octubre y llueve tan imparable como hoy. El pensamiento busca lugares lejos de casa que después de muchos recorridos vuelve al lugar que ha extrañado desde la primera vez.