Tenía mis dedos enmudecidos, silentes, desgastados. El cielo estaba repleto de orificios. Aquel aguacero lo había descosido de punta a punta y así estaban ellos. Buscaba la forma de hacerlos hablar, de sentir, pero solo sabían estarse quietos, des-coordinados. Protestando en contra de mí misma y de los sentimentalismos que de vez en cuando sucumbían mis pensamientos, haciéndome trajinar en suposiciones y extravíos.
Las agujas del tiempo se habían descolgado y el reloj siempre daba la misma hora, el mismo día. Allá afuera era otra semana, otro mes. Era distinto y yo en cambio no lo era. Pero muy en el fondo sabía que él y yo eramos tan desiguales y eso era lo que había pasado. Nos deshojamos inevitablemente, nos secamos, nos descosimos y se enmudecieron mis dedos, mis labios.
Ojalá y hubiera sido como aquella última hoja verde que cae en otoño y aún no se ha envejecido. Ojalá y ese cielo no se hubiera reventado en lágrimas. Ojalá y nos hubiéramos quedado en la primera, en la segunda y en la tercera vez. Ojalá hubieras atravesado sin timidez mis entrañas y hubieras negado todas tus verdades.
Ojalá y no hubieras sido solo un deseo cumplido y estos diez años no me calaran en el alma cada vez que mis dedos han decidido escribirte.
*Imagen tomada de http://media-cache-ec0.pinimg.com/236x/d3/a5/8c/d3a58c24c567b9a446fc0cfbcc484855.jpg
18 octubre 2014
Aquí ya pasó un mes
08 septiembre 2014
Soledad y nostalgias
Hoy la nostalgia me apretuja el alma.
Tomé la decisión de renunciar, de irme de este lugar, de perderlo todo para volver a encontrarme a mí misma. Esta vez ya no estoy rota ni deshecha. No soy aquella muchachita de cabellos largos, ni mirada profunda... no soy la misma.
Me había perdido a mí misma y aquí estaba con más de tres puntos suspensivos. Intentando y buscando.
***
Una vieja amiga que viene de vez en mes. A robarme los silencios y a llenar los espacios vacíos. No pide café ni cigarrillos. Solo se mete conmigo debajo de las sábanas mientras mis pensamientos van buscando forma entre letras y poesías.
No le digo nada. Al cabo de estos años ya me he acostumbrado a ella. Es ausente, pero sabe cuándo debe volver. Y esta noche ha vuelto conmigo. Aquí está, a mi lado. Ella cree que la ignoro, pero no. Aunque quisiera que no volviera jamás, la necesito aquí, porque esta vez a diferencia de otras ocasiones necesito de sus silencios para escuchar mi voz, aunque sea el eco de mis sentimientos.
Ella...La soledad, sigue estando aquí, callada y llena de tantas nostalgias.
Tomé la decisión de renunciar, de irme de este lugar, de perderlo todo para volver a encontrarme a mí misma. Esta vez ya no estoy rota ni deshecha. No soy aquella muchachita de cabellos largos, ni mirada profunda... no soy la misma.
Me había perdido a mí misma y aquí estaba con más de tres puntos suspensivos. Intentando y buscando.
***
Una vieja amiga que viene de vez en mes. A robarme los silencios y a llenar los espacios vacíos. No pide café ni cigarrillos. Solo se mete conmigo debajo de las sábanas mientras mis pensamientos van buscando forma entre letras y poesías.
No le digo nada. Al cabo de estos años ya me he acostumbrado a ella. Es ausente, pero sabe cuándo debe volver. Y esta noche ha vuelto conmigo. Aquí está, a mi lado. Ella cree que la ignoro, pero no. Aunque quisiera que no volviera jamás, la necesito aquí, porque esta vez a diferencia de otras ocasiones necesito de sus silencios para escuchar mi voz, aunque sea el eco de mis sentimientos.
Ella...La soledad, sigue estando aquí, callada y llena de tantas nostalgias.
14 julio 2014
3:00 am
La pequeña y absurda posibilidad de un encuentro que se esfuma cuanto más pasa el tiempo.
Estamos echados a la suerte. A ti te resultó aquella salida fácil y a mí, divagar en un existencialismo que duplica las dudas y me hastía de las mismas distancias, esas que odio y aborrezco cada vez que recuerdo tu nombre.
Hagamos un pacto no más, un sello definitivo. Un pacto que nada tenga que ver con promesas esquivas ni reencuentros después de una década. Lo que tiene que ser, será; y lo que no, simplemente quedará como una historia invisible.
Ya no me prometas el cielo, tampoco acepto tus disculpas, porque yo también rompí todos los acuerdos: me fui con otro.
Estamos echados a la suerte. A ti te resultó aquella salida fácil y a mí, divagar en un existencialismo que duplica las dudas y me hastía de las mismas distancias, esas que odio y aborrezco cada vez que recuerdo tu nombre.
Hagamos un pacto no más, un sello definitivo. Un pacto que nada tenga que ver con promesas esquivas ni reencuentros después de una década. Lo que tiene que ser, será; y lo que no, simplemente quedará como una historia invisible.
Ya no me prometas el cielo, tampoco acepto tus disculpas, porque yo también rompí todos los acuerdos: me fui con otro.
02 junio 2014
Lo que olvidamos
Me preguntaba, dónde está lo que olvidamos... a dónde van las heridas del pasado cuando ya no hay dolor.
Y aquí estoy divagando levemente sobre mi pasado y la incertidumbre del presente, con un dolor que es cada vez menos pesado y con las rasgaduras del alma que lo ha perdido todo.
Un pasillo en la oscuridad, una luz tenue alumbrando el camino empinado y todas las desgracias empinadas al final del camino.
A dónde va lo que he olvidado, cuando mi memoria ha saldado sus penas y nostalgias. A dónde va si aún me siento atrapada entre pedazos de recuerdos que parecen serlo, pero resultan ser un eterno resplandor.
Me congelo, me olvido de todo lo que me ha traído hasta aquí, me marcho y el cielo se sigue partiendo en dos, con todo lo que he olvidado, pero devolviéndome lo que debo seguir recordando. A dónde debería ir con estas cargas que joroban mis tempestades y las hace más largas, así como las interminables guerras y batallas del mundo.
Me dejo llevar por las letras, por los recuerdos aferrados a los pensamientos, por los momentos de antaño y las promesas inquebrantables. Pero aquí, cuando todas las palabras las he dicho y repetido millones de veces lo que he olvidado me lo sigue recordando el viento con la llegada de junio a mi calendario.
Y aquí estoy divagando levemente sobre mi pasado y la incertidumbre del presente, con un dolor que es cada vez menos pesado y con las rasgaduras del alma que lo ha perdido todo.
Un pasillo en la oscuridad, una luz tenue alumbrando el camino empinado y todas las desgracias empinadas al final del camino.
A dónde va lo que he olvidado, cuando mi memoria ha saldado sus penas y nostalgias. A dónde va si aún me siento atrapada entre pedazos de recuerdos que parecen serlo, pero resultan ser un eterno resplandor.
Me congelo, me olvido de todo lo que me ha traído hasta aquí, me marcho y el cielo se sigue partiendo en dos, con todo lo que he olvidado, pero devolviéndome lo que debo seguir recordando. A dónde debería ir con estas cargas que joroban mis tempestades y las hace más largas, así como las interminables guerras y batallas del mundo.
Me dejo llevar por las letras, por los recuerdos aferrados a los pensamientos, por los momentos de antaño y las promesas inquebrantables. Pero aquí, cuando todas las palabras las he dicho y repetido millones de veces lo que he olvidado me lo sigue recordando el viento con la llegada de junio a mi calendario.
26 mayo 2014
Punto y aparte
Es una renunciación y punto. Pero también es un deseo que viene cada noche, cada día, cada tarde... Es un pedazo de cielo que arrancas cada vez que te ausentas. Es un sin sentido. Extrañar lo que nunca se ha tenido, echar de menos los besos que nunca nos hemos dado y querer los abrazos que mueren cada tanto, cuando las distancias se hacen más anchas y el tiempo sigue avanzando. Yo aquí y tú allá.
"Haz lo que tú sabes".
"Haz lo que tú sabes".
21 enero 2014
Don't look back
A veces da por renunciar. A veces se tira tanto y demasiado de la cuerda que luego se rompe y ya no hay por dónde más agarrar. A veces es mejor soltar, no esforzarse... a veces las ganas se desvalijan y terminan oxidándose.
Es inevitable que mientras el cansancio va arremetiendo contra los huesos secos del tiempo, los sueños se vayan perdiendo en el camino. Se desgastan, se olvidan... la fe es secuestrada por la desesperanza y aquella certeza simplemente termina siendo un punto en el infinito, tan lejano y distante como todo lo que se marcha y no vuelve jamás.
Sucede que los encuentros terminan amontonándose en el cajón de las fotografías, en los cuadernos viejos y gastados del pasado, y todas las emociones y felicidades venideras terminan ancladas en los "hubiera". Las direcciones y caminos conducidos hasta ese lugar fueron plantados por la irreversible decisión del destino.
A veces es mejor no mirar atrás.
Sucede que los encuentros terminan amontonándose en el cajón de las fotografías, en los cuadernos viejos y gastados del pasado, y todas las emociones y felicidades venideras terminan ancladas en los "hubiera". Las direcciones y caminos conducidos hasta ese lugar fueron plantados por la irreversible decisión del destino.
A veces es mejor no mirar atrás.
06 febrero 2013
Volver, volver
Cómo empezar y retomar. Cómo es el ruedo de la imaginación, como se despierta la inspiración. Alguien dijo que estaba atada a finales interminables, que las frases encajaban por sí solas y los adornos literarios algunas veces estaban de más.
Rompió la rutina, dejó el café y buscó un rincón para meditar ausente, aún en medio del bullicio de las gentes. Le hablan de lapices gastados, de historias empolvadas, de hojas arañadas y personajes escondidos en enormes ciudades.
Hoy, el frío no le hace ninguna gracia, el tiempo mucho menos. Entonces comprende que empezar a hilar las palabras para darle sentido a lo que no logra acomodar, es volver a ese lugar al que había jurado olvidar.
Rompió la rutina, dejó el café y buscó un rincón para meditar ausente, aún en medio del bullicio de las gentes. Le hablan de lapices gastados, de historias empolvadas, de hojas arañadas y personajes escondidos en enormes ciudades.
Hoy, el frío no le hace ninguna gracia, el tiempo mucho menos. Entonces comprende que empezar a hilar las palabras para darle sentido a lo que no logra acomodar, es volver a ese lugar al que había jurado olvidar.
31 enero 2013
Soltar y dejar ir
Es una especie de introspección. Algo parecido a equilibrar y balancear, y luego soltar, dejar ir. Aquellas palabras pueden resultar de la lucha entre el "querer ser" y "dejar de ser", pero todo encuentra su acomodo y punto exacto al volver a las páginas amarillas y gastadas de la siempre inolvidable poeta que vivía en su interior.
Ella era su otro yo, era su otra naranja y su otra mitad. Ocultaba la timidez de sus sueños entre versos ligeramente atrevidos y ponía en evidencia sus frustraciones en sentimientos inverosímiles que morían noche tras noche, al apagar la lámpara de la mesita de noche.
No quería sus palabras, pero sentía cierta atracción por aquella inspiración renacentista que la envolvía desde la primera frase. Era una envidia disimulada, una añoranza que le dolía cuando recordaba lo que había dejado de ser y no sería jamás. Pero la imposibilidad de morir sin tocar esa eternidad disfrazada entre canciones, versos y frases repetidas le hacían un nudo en la garganta. Sin embargo después de algunas lágrimas retomaba entonces la felicidad que se había negado: vivir.
Ella era su otro yo, era su otra naranja y su otra mitad. Ocultaba la timidez de sus sueños entre versos ligeramente atrevidos y ponía en evidencia sus frustraciones en sentimientos inverosímiles que morían noche tras noche, al apagar la lámpara de la mesita de noche.
No quería sus palabras, pero sentía cierta atracción por aquella inspiración renacentista que la envolvía desde la primera frase. Era una envidia disimulada, una añoranza que le dolía cuando recordaba lo que había dejado de ser y no sería jamás. Pero la imposibilidad de morir sin tocar esa eternidad disfrazada entre canciones, versos y frases repetidas le hacían un nudo en la garganta. Sin embargo después de algunas lágrimas retomaba entonces la felicidad que se había negado: vivir.
04 enero 2013
El subtexto de mi mensaje
De frente y en silencio, debajo de las sábanas con el dolor íntimo que le dejó otro recuerdo. Me pregunto cómo pueden caber tantas ausencias, si ya las suficientes han quedado en el pasado y las demasiadas han desaparecido con el tiempo. Un presente rasgado y todas sus oraciones tiradas al vacío.
Intento acomodar cada palabra, pero no encuentro el hilo conductor que me señale la salida. Los pensamientos intentan salir de un solo golpe, pero los enredos existenciales dejan lo mismo de siempre: una tontería, otro sentimiento incipiente y un nudo en la garganta. La música de fondo no ayuda, el silencio de la madrugada menos. Cada idea es un grito quisquilloso que se incrusta en la mente irracional de una mujer inmadura que le ha dado vueltas una y otra vez a decisiones efímeras y despedidas que debieron haber terminado hace más de dos años.
Una copa medio vacía, un labial gastado, servilletas mojadas y una cama vacía. Sigo intentando acomodar los pensamientos y lo único que he encontrado es la última razón para sacar tanta rabia de mierda: jódete.
05 julio 2012
Razones...julio
Ojalá este corazón fuera de cartón, ojalá estas lágrimas fueran de porcelana y esta cama no fuera tan fría...cómo termino de separar las distancias, si ya hay millas de lejanía entre los besos, las caricias y los te quiero. Me enamoro y desenamora vez tras vez, me siguen quedando trozos de recuerdos que entre los dolores se roban las nostalgias y los deseos por un resto de tiempo que nos mantenga en el mismo camino.
Entonces los intentos terminan siendo un 'volver atrás' que ya no buscan palabras.
06 junio 2012
Amor clandestino
Ahí estaba con el peso de su conciencia, con los rotos vuelto mierda, con la herida abierta de par en par, con los ojos agonizando por culpa de todas las malas decisiones. En la almohada caían las goteras de sus llantos. Vivir a duras penas, morir cada noche con la melodía sórdida de la soledad, un corazón aplastado por viejos recuerdos, una habitación envuelta entre la neblina de los dolores y los pocos haz de luces que amenazaban con asomarse cuando volvía a escucharle en la lejanía de sus pensamientos.
Y de repente, salió del cascarón con la intención de comerse al mundo...pero solo a uno en particular. Aunque la pesadez de la noche se desvanecía con la llovizna de mayo, él le arrebató las ropas, le comió la inocencia, irrumpió su timidez y la llevó a la gloria. Besos ardientes, animales, el gemido de dos almas desconocidas en medio de la silente ciudad de la furia; se amaban, se deseaban, penetraban sus pasiones, olvidaban sus pasados y mientras se desgastaban entre caricias salvajes el único lazo que construyeron en aquel motelucho, fue la ironía de un amor clandestino de amantes solitarios.
19 febrero 2012
Para siempre
Había entregado más de lo que podía dar, y el silencio se hizo de suspiros. Puso el punto final y borró los puntos suspensivos, echó afuera las promesas y se deshizo del corazón partío. Esta vez es para siempre y aunque sea para él una insignificancia, a cambio ella lloró por última vez y dejó a un lado de la carretera todos los recueros que ya no construían felicidades.
Pero las palabras jamás le salieron, los ojos aunque habían perdido el brillo ilusorio de un amor para siempre, confiaron en las esperanzas del mañana y un horizonte mejor. Sí., le había dado más de lo que podía...y en cambio él jamás se dio cuenta de ello. Borró los pasos de su lado y construyó otro sendero sin su compañía.
Esta vez es para siempre.
14 diciembre 2011
Aún son las diez
Ahí estaba, perfectamente planeado y el tiempo girando al revés. Un poco de resentimiento, falta de esencia y todos los recuerdos rotos debajo de las sábanas....más de nada, menos intento y demasías inexplicables clavadas entre los poros del corazón.
Una sonrisa efímera, un beso robado y un dejarse ir antes de mirar hacia atrás. Aquel día de suerte y las estrellas de cartón se deshicieron entre los labios y las canciones que vinieron a la cama cuando aún eran las diez.
"Pero, que tú sientas lo mismo...."
01 octubre 2011
Octubre
Cajas tiradas a la basura, retratos hechos pedazos, cuerdas enredadas, palabras sueltas y tiempo de paso con sabor amargo. Octubre, una vida después de tantas despedidas...un escrito flojo que deja algunas emociones efímeras, ganas sin ganas...sentir sin sentir y romper los abrazos para sanar todas las cicatrices del pasado.
Mentiras retratadas en amaneceres de cama a un costado de su alma, amores fugaces que perdieron el rumbo en las páginas de diarios de juventud. Para qué hablar o intentar enmendar las lágrimas, a fin de qué....si el curso la existencia humana está invadida de piezas que no encajan, rompecabezas, laberintos y finales no siempre soñados. Después de algunas canciones escritas sobre las estrellas lo único que queda es un silencio hecho de suspiros y nada más.
15 agosto 2011
Perder el tiempo
Entre botellas rotas, sillas partidas, gente desconocida, tabernas inundadas de cigarrillo y alcohol. Entre odios, mentiras, verdades a medias, promesas repetidas y días gastados una vez al año. Ella ha decidido quitarse la pena y el pudor, intentando salvar lo poco que queda entre los dos. Hace tiempo se rompieron los lazos.
Para empezar ella era una lunática de sentimientos y él solo un hombre común y corriente algunas veces vivaz y otras irremediablemente distante. Les fue muy mal, las ilusiones de dos empezaron a faltarles y algo de costumbre y decepción se les fue incrustando debajo de las sábanas, entre sus silencios y junto a la soledad.
Entre castillos de papel, arena de mar, carreteras pueblerinas, balcones de quinto piso, cartas en blanco, camas usadas y canciones de otros ella decidió echarle tierra al amor y recolectar los vacíos del corazón en aquella composición musical que nunca llegó a dedicarle: A ti.
Algunas veces se quedan las manías, otras sobreviven los miedos.
Importa poco temerle al desamor.
30 julio 2011
Nada que decir, nada que hacer
Es una pequeña carcajada y detrás de la lluvia está aquel hálito de recuerdos. Una canción, una guitarra y un vaso vacío después de noches y días a oscuras en una habitación de hotel. Los sentimientos se han mantenido en silencios y las alegrías han callado sutilmente las despedidas de julio.
En un lugar encontrado, en una dirección lejos de la frontera entre el horizonte y el universo, en compañía abstracta de un corazón a medio vivir y algunos cuadros de Van Gogh en los pasillos del corredor. Es una pequeña carcajada dibujada sobre las sábanas, alejada del resto de las gentes, embutida en un edificio casi destartalado, entre pomas viejos y canciones repetidas.
Luego está la radiografía del último momento a solas con el destino. Los sorbos del café caliente abrieron una brecha entre él y la distancia. Una forma de caricia en un tiempo congelado por la llovizna fría, un beso enredado en los silencios de cuatro paredes. Un después de la herida ya cicatrizada y los ojos cansados por el llanto ausente. Mientras tanto, el camino invisible hacia la pradera de sentimientos parecidos al ayer está esperando en medio de rostros plagiados de carcajadas postizas y palabritas de azar.
El café está enfriándose. Tostadas con arequipe, beso en el desayuno, la casa desmoronándose por culpa de pasiones arrebatadas y amores encendidos. Es invierno, sin embargo aquí adentro parece primavera. El reloj da las 9 de la mañana y el domingo no es día para salir de cama ni merodear por las calles. Al encuentro con la desnudez del alma y el cuerpo.
En un lugar encontrado, en una dirección lejos de la frontera entre el horizonte y el universo, en compañía abstracta de un corazón a medio vivir y algunos cuadros de Van Gogh en los pasillos del corredor. Es una pequeña carcajada dibujada sobre las sábanas, alejada del resto de las gentes, embutida en un edificio casi destartalado, entre pomas viejos y canciones repetidas.
Luego está la radiografía del último momento a solas con el destino. Los sorbos del café caliente abrieron una brecha entre él y la distancia. Una forma de caricia en un tiempo congelado por la llovizna fría, un beso enredado en los silencios de cuatro paredes. Un después de la herida ya cicatrizada y los ojos cansados por el llanto ausente. Mientras tanto, el camino invisible hacia la pradera de sentimientos parecidos al ayer está esperando en medio de rostros plagiados de carcajadas postizas y palabritas de azar.
| Todas las noches, después todos los amaneceres |
El café está enfriándose. Tostadas con arequipe, beso en el desayuno, la casa desmoronándose por culpa de pasiones arrebatadas y amores encendidos. Es invierno, sin embargo aquí adentro parece primavera. El reloj da las 9 de la mañana y el domingo no es día para salir de cama ni merodear por las calles. Al encuentro con la desnudez del alma y el cuerpo.
15 julio 2011
Camino de paso, ciudad de la furia.
No es cuestión de amar y dejarse llevar por la pasión descontrolada
de algo que después de algunos años morirá como todo lo demás, aquella
eternidad de una utopía soñada en un lugar de paso fue la suerte equivocada que
le apostó más de 20 años de soledad.
Y lo que parecía abrirle el camino y llenarle los ánimos de
gozo se fue deshaciendo con el frío de la ciudad y quedó congelado, amarrado y
olvidado. Tantos razonamientos anidados en el corazón le arrancaron las
esperanzas y la fe. Venían y se iban los días y dejaba sus recuerdos entre
lágrimas y llantos de costumbre, nunca
quiso ser lo que fue. De consuelo le quedó la habilidad de echar afuera el
sentimentalismo existencial a través de las palabras improvisadas en estos papeles,
en estos cuadernos rayados en tiempos de adolescencia y juventud prematura.
Un camino a ciegas labrado por sueños y fantasías
terrenales, una cometa de ilusiones elevada hasta el cielo con la certeza de
que su Dios la encontraría y leería los deseos escritos en sus alas, un tanto
de nostalgia por los suyos que ya no estaban. Aquella dirección escogida le fue
tropezando los ánimos y el futuro que construyó cientos de veces en su
almohada.
06 julio 2011
"¡Buenas noches!"
Esto sabe a nostalgia, sin permiso me ha cantado algunas letras y las ha hecho su himno nacional. De a poco me ha quedado la fotografía de aquel instante: llovizna de noche, faroles encendidos y un beso.
Me fui a las 6 de la tarde y mientras las carreteras se iban quedando atrás, las nubes ocultaron el firmamento mojando la ciudad con la acostumbrada lluvia nocturna. Esta vez, por arrebatos impulsivos dejé que lloviera afuera conmigo, sin paraguas sin impermeable, desnuda debajo del cielo gris y en plenas callecitas ajetreadas de la avenida principal.
Aquella decisión emocional me llevó a pescar un absurdo resfriado. A penas empezaba la semana. Una taza de café, calcetines azules y un 'buenas noches' al otro lado del mundo, entonces me sobrevino la sensación de nostalgia y soledad, supuse que por el día y la hora la anestesia ya había caducado. Un par de suspiros, silencio animal, declaración imaginaria:
"Un montón de sentimientos invaden mi ser y luego de tantas despedidas conservo tus calcetines blancos y las corbatas que no alcanzaste a empacar. De cierta manera he seguido hacia adelante, rompí las fotografías y descolgué las pinturas, sin embargo los vacíos no se llenan con adornos improvisados ni con el tiempo fugaz. Lunes, julio".
Me fui a las 6 de la tarde y mientras las carreteras se iban quedando atrás, las nubes ocultaron el firmamento mojando la ciudad con la acostumbrada lluvia nocturna. Esta vez, por arrebatos impulsivos dejé que lloviera afuera conmigo, sin paraguas sin impermeable, desnuda debajo del cielo gris y en plenas callecitas ajetreadas de la avenida principal.
Aquella decisión emocional me llevó a pescar un absurdo resfriado. A penas empezaba la semana. Una taza de café, calcetines azules y un 'buenas noches' al otro lado del mundo, entonces me sobrevino la sensación de nostalgia y soledad, supuse que por el día y la hora la anestesia ya había caducado. Un par de suspiros, silencio animal, declaración imaginaria:
"Un montón de sentimientos invaden mi ser y luego de tantas despedidas conservo tus calcetines blancos y las corbatas que no alcanzaste a empacar. De cierta manera he seguido hacia adelante, rompí las fotografías y descolgué las pinturas, sin embargo los vacíos no se llenan con adornos improvisados ni con el tiempo fugaz. Lunes, julio".
17 abril 2011
Empieza a llegar primavera
En vez de café, una taza de leche caliente. Mis anteojos favoritos y música de fondo. Estoy tranquila, dejándome llevar por el refugio de lo que llamo presente, que los abrazos invisibles se queden conmigo para siempre, ya no he de necesitar pasados dolorosos ni promesas que nunca lo fueron.
| "Prometo llamarle 'amor' al primero que no me haga daño" |
El paisaje no ha cambiado, aunque afuera es invierno, acá en mi corazón sorprendentemente es primavera. A paso lento se van quemando las ausencias, y con sonrisas a mitad de camino vuelve la paz y el descanso de días anteriores. Y aún más con aquellas compañías que embriagan de alegría, de felicidad y carcajadas.
El firmamento ha desnudado esta noche el silencio del universo y me ha tocado la punta del corazón con una melodía sublime y eterna.
Eso de las lágrimas, del llanto, de la melancolía se cura con canciones, con el susurro del viento, con sensaciones futuras que dejan de lado los dolores que están de paso. Y esta vez, aunque el arco iris volvió a desteñirse, no será para siempre.
Es tiempo de dejar de sentir, de echar afuera sentimientos que matan y agrandan las heridas. Es tiempo de despedirse, de separar caminos, de soltarse de las manos, de no esperar un beso o una caricia. Es tiempo de enterrar recuerdos que ya no han de volver y elevar las alas al infinito.
A veces cuando se pierde, se gana un poco.
06 febrero 2011
El Don nadie
| Antes de ver es sol |
Agitado, conmovido, decepcionado, enclaustrado, moribundo. Escribir, en vez de charlar y de vociferar sus incomprensiones, al final de cuentas solo a él le pertenecen y le interesan. El resto de la gente está demasiado entretenida en sus burbujas de cristal donde el amor es una mercancía y la felicidad un derecho de la clase alta.
Las pantuflas de su niñez fueron a parar el traste de la basura como las fotografías de los primeros amores. Las colillas de cigarrillos están regadas en la mesita de centro y la casa sigue en penumbras. Su tiempo ha claudicado, sus ansias pidieron un receso antes de ir al sepulcro, apiñó cualquier emoción ligera para evitarse alegrías innecesarias. Se acostumbró a su soledad, a escuchar el murmullo del silencio en las habitaciones de la casona. A respirar el pasado en todos los rincones de sus pensamientos y a vomitar los dolores de hoy en hojas de papel.
Incomprendido, aislado, olvidado, desterrado. Un don nadie de la sociedad, un peregrino de las letras y de viejas canciones, destruido a causa de los vicios humanos y de los pecados carnales. Perseguido por los fantasmas de la conciencia y sepultado por filosofías ajenas: "el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe".
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