02 febrero 2011

Después del llanto

Quiero ir hasta tus labios, dormir en tu pecho y rendirme a tu lado. ¿Qué me amas? ya no lo puedo jurar. ¿Qué te amo? si pudiera parar. Y todo está cambiando. 
¿A dónde vas? ojalá eso importara, pero los caminos ahora son inciertos. 
Quiero ir a tu lado y prenderme de tus brazos hasta que el llanto se escurra y el corazón descansa de sus agonías. 

14 enero 2011

Los ruidos del silencio


"El ruido mató al silencio". El tiempo se ha llevado la parte más intima de los recuerdos y solo han quedado en papeles y fotografías, marcos de madera y paredes rayadas. 
"El ruido mató al silencio". La vida de colores amarillos, verdes y azules fueron parecidos a las fantasías de los cuentos infantiles, quedaron unos retazos grises que colorearon los paisajes borrosos de los días lluviosos. Un par de canciones y esas poesías con sabores, con olores, con despedidas. 
"El ruido mató al silencio". Destellos que no pertenecen a esta vida, magias imposibles atadas al pensamiento que procura olvidar los años de ausencia, las tardes de pasiones encendidas, los amaneceres tricolores debajo de cielos distintos y en lugares escondidos.
Oasis de mariposas y flores tricolores
"El ruido mató al silencio". Un par de copas han quedado vacías, unos cigarros todavía encendidos, los labios rojos desteñidos por los besos. Se parece a noviembre, pero desaparece cuando llega enero. 
"El ruido mató al silencio". Y aún se han quedado conmigo rastros de su corazón.

10 enero 2011

Inesperadamente, sus ojos volvieron a mí

"Despacio comienzo en tu boca, despacio y sin tocarte la ropa". Renuncié a ello. Después del silencio, del dolor, de la tempestad y de la indiferencia, sopló  un viento recio y desnudó el corazón triturado.
Me quedaron las ganas de volver a Él y sumergirme ciento un veces más, gritar hasta perder la voz y luego despacio susurrarle: lo transformaste todo de un instante.
En la inmensidad del tiempo, vuelvo las alas al cielo
Que las lágrimas se cambiaron por un par de carcajadas que nunca más fueron rotas y un pedazito de la existencia tocó la gracia de su perfecta y maravillosa presencia.
Callo y sello mis labios. Es guardar silencio y desgastar las promesas imposibles que siempre lo fueron. Camino, doy un paso hacia delante y vuelvo al primer lugar, al primer momento, al primer Amor. 
"Despacio, comienzo en tu boca, despacio y sin tocarte la ropa". Renuncié a ello, porque preferí morar en su eternidad.

28 diciembre 2010

Nostalgia

Un tiempo después del ayer, en medio de la desnudez de la vida y de los recuerdos que albergan los mejores años, los inolvidables momentos del "nosotros" llegaron para hacerme compañía. Vi tu rostro adormecido por la música del silencio que quedó después de romper el hielo de la fría noche. Escuché los latidos de tu alma acalorada y pinté cien trozos de caricias dentro tu ser, tatuajes imaginarios en tu piel y carruseles inventados una y otra vez.

Siento desvanecer cuando las respiraciones entre cortadas van gimiendo despacio y adoloridas. Es el pasado de tu amor, el ayer de las pasiones nuestras, juntos envueltos entre las sábanas,  comiendo de las hieles de un cariño distinto a los demás. Más allá del azul de los cielos y de la oscuridad del universo descubrí la aurora de la noche detrás de tus ojos encendidos de pasión, en lo ancho y angosto de tu cuerpo y en la humedad de tus labios.

"Acariciame la vida entera el tiempo que quieras"
Bastó solo un tiempo después del ayer para acariciar el dulce placer de tu compañía, grabada en unas viejas fotografías que aún con el paso del olvido, se quedaron entre los nostálgicos recuerdos del "nosotros".

09 diciembre 2010

Muchachita

Hay un hombre sentado delante del mostrador, una adolescente con ínfulas de mujer fumando un cigarro y tres sujetos más jugando billar. El vallenato viejo de Miguel Morales suena una y otra vez en La Laguna Azul, el bar de la esquina. Famoso por alojar a los borrachines del barrio Chino y a las prostitutas que llegan cada tres horas para embriagar de deseo a los que ahogan su tiempo en unos tragos de ron. 

Anoche estuve con Patricia, la niñita de 15 años que desde los 13 se convirtió en puta. Sin embargo su carita de ángel, de ojos azules, cabellos negros y piel quemada por el sol de la costa la asemejan a uno mujercita de otra tierra y de otras gentes. No aparenta lo que es, pero tampoco tiene la intención de hacerlo porque se acostumbró a lo que la vida le ha dejado todos los días.

"La cocaína y el ron son la mejor anestesia. Un poco de los dos y lo demás es pan comido...además con eso encima el sexo sabe más rico y ni siquiera da asco". Ella me recuerda mucho aquella canción de Jorge Oñate: "Mujer Marchita de alma y fecunda, pobre criatura sin ninguna redención, sola entre la multitud
que comercia con tu amor al irse tu juventud, baja tu valoración". Mujer marchita que no comprende ni se preocupa por comprender lo que ella misma se ha negado. Mujer marchita de palabras morbosas, de gestos vulgares. Amante resignada, sujeta a las voluntades ajenas y enamorada que nunca conoció al amor.

"Tal vez exista, pero no creo que se acuerde de mí. El mundo está tan podrido que estará cansado de las mismas maricadas. Nunca le he pedido nada, porque   no creo que tenga tiempo para escuchar mis oraciones". Sin Dios, sin madre, sin padre, sin familia, acompañada de los vestidos baratos que compra en San Nicolás, de los únicos tacones y de los tres labiales que le regaló Mauricio el primer novio que tuvo.

Todas las noches me acuesto con ella, no me pregunta ni me responde. Por eso me gusta, porque es tan inocente que ignora lo que hay detrás de las perversiones que esconde mi mente. Hablamos de la posición más excitante al quitarme los pantalones y de lo que debe hacerme para complacerme. Ella será la protagonista de mi próxima novela: labios rojos. 

Efímero


No es justo, te marchaste cuando no debías. Pero debió ser así, un amor efímero, inusual y doloroso. Dejé mi lápiz labial en tu camisa y mi perfume en cada centímetro de tu piel. Bebimos muchos Capuchinos a las doce de la noche, mezclamos los besos con el olor a cigarrillo y bailamos las canciones de Ella baila sola.  

Volvía a tu lado todas las madrugadas de enero, abril y mayo. Le robé tantos segundos al tiempo por ti para quedar como me encontraste. No debió ser así. Necesitarte tan por algunos meses y luego obligarme a sacarte de mi vida para siempre. 

Mañana me pondré la mejor ropa, pintaré mis labios, cortaré mi cabello y encontraré a un hombre en la barra del bar a quien llamaré cariño por algunos días.  

No existen eternidades

_¿Crees que algo nos separará?
Valentino guardó silencio, mientras Leticia enganchó su mirada fija esperando un no, o cualquier respuesta que le iluminara sus ojos.
_Sí. Creo que el tiempo y la vida misma. Quién sabe no tengo una bola mágica para ver el futuro. Dijo Valentino, rompiendo el hielo y disipando la sonrisa de sus labios.

Cierto. Nada es eterno, nada tiene un para siempre o una eterna felicidad. He gastado la mayor parte del tiempo en soledad escuchando a Arjona con sus dilemas filosóficos encarnados en canciones, que descuidé la magia que hace flotar al alma cuando se cruzan un par de miradas por primera vez o se abren los labios para expresar cualquier tontería que termine flechando por algún tiempo sentimientos encontrados. 

_Si lo crees así, por qué estamos juntos. Si de todas maneras nos separaremos en algún momento.
_Porque lo que importa mientras dure es tenernos, encontrarnos, descubrirnos, romper las reglas de aquello que puede o no ser duradero. Estamos juntos porque tomamos la decisión de compartir la vida que tenemos en un tiempo, en cientos de instantes, en un presente que ni siquiera conoce de su mañana. 

Sabes que es lo que menos he deseado desde que llegamos: besarte. Tengo la certeza de que si entramos en contacto físico ya no querré desprenderme de ti por otros días más. Encontraría la forma de pedirte que "me acompañaras a estar solo, a purgarme los fantasma, a meternos en la cama sin tocarnos", tan exacto y parecido a esa canción que se ha convertido en mi himno nacional. Por eso, creo que he olvidado todas las veces anteriores que te conocí y en las que te descubrí por tercera vez. 

Valentino y Leticia volvieron a lo suyo. Al apartamento de tres habitaciones con un balcón floreado. Al trabajo de la semana y a las salidas al teatro. Yo por mi parte, seguí en la misma rutina: inventado príncipes azules en historias ajenas y perdiendo el tiempo con sueños de cabeza.

09 noviembre 2010

Intimidades

A un paso de sus labios, a un paso de su cuerpo. Metidos en la cama desde las cinco, corriendo las sábanas y viviendo sin querer algo parecido al amor. "Tocar los labios sin besarte, reinventar cien maneras de tocarte". Atrás, los silencios invaden cada rincón. 

"Me provocas una explosión de caricias solo con mirarme. Eso basta". No hemos hecho el amor y seguimos metidos en tu cama. Me animaré a deslizar el dedo índice por tu rostro mientras duermes y es madrugada. Siempre llueve, y hoy de repente, floreció primavera en estas cuatro paredes. No quiero coincidencias, no anhelo un para siempre. Suena a cursilerías, a cuentos rosas de príncipes y princesas. Estos días nos bastan y son suficiente. 

Entre las muchas palabras que no hemos dicho, hay suspiros que lo dicen todo y hay gestos que provocan deshacernos entre besos mojados y pensamientos calientes. Es domingo, y amanecí a tu lado. Sin pensarlo sin planerarlo, sin esperarte.  

Mañana volverán las rutinas, los amores que nos pertenecen y los destinos que ya hemos elegido. 

18 octubre 2010

Lo que callan mis labios

Hoy esperé despierta que los sueños contigo desaparecieran de mi cabeza. Me comí unos chocolates blancos y volví al "Secreto de tus ojos".
Esta noche lloverá y estaré abrigada....
Me pregunto si las letras que escribo servirán de algo mientras viva, si los pensamientos de terceros se fundirán en el tiempo que pasa y las horas que ya no regresarán.

He estado esperando leerte alguna vez, mirarte a lo ojos y conmoverme por tus silencios, por aquellas palabras que desearía escuchar pero que no llegan hasta tus labios. Creo que el mundo me ha despojado de sentimientos infantiles, de inocencias juveniles y de amores no correspondidos. Alguna vez estuve frente a ellos, frente a los de ojos negros, azules y verdes y no pasó nada, porque nunca miraron mi ojos, ni mi rostro.

Hoy es viernes, y mañana volverán otros gustos efímeros que me traerán de vuelta a este rincón para contarme a mí misma que algunas veces soy demasiado buena diciendo las cosas cuando no tengo que mover mis labios.

21 septiembre 2010

Historias comunes

Tengo prisa de un viaje al universo, de unas pantuflas de algodón y de una muñeca de trapo. Tengo prisa del tiempo, de los meses que se quedaron sin ti y las olas del mar que se vuelven espuma en la playa de tus ojos.
"Te voy a escribir la canción más bonita del mundo, voy a capturar nuestra historia tan solo un segundo...". Así, como dicen esas letras, como la canta La Oreja De Van Gogh me sentaré en el mesedor junto a la cama y rayaré algunas hojas en blanco y supongo que después del silencio vendrán las palabras.

Tengo prisa de tus manos en mis labios, de una partecita de tu cuerpo junto al mío mientras llueva, y un beso que no duela después porque te has ido. Tengo prisa por cantarte al oído y sonreir mientras callas como un tonto. Ojalá,  la noche del 22 de octubre hubiera sido mágica y eternamente encantadora. Hoy, es otra historia sin fin.

10 septiembre 2010

No era luz

Se me iluminaron los ojos cuando apareció de la nada. Si supiera que cuando llega hasta aquí para abrazarme quisiera quedarme de esa manera: dos segundos en un pedazo de la eternidad. Después supe que no era especial, que sus labios se enganchan de la misma forma en otras mejillas y sus palabras huelen igual con distintas expresiones.

Ya me estoy cansando de las mismas equivocaciones, ojalá y fuera viernes por la noche. Ese día bastaron dos horas de lluvia para embriagarte con la música que nos hace iguales y las historias que nos juntan de vez en cuando.

Estoy intentando despegar la suela de los zapatos del cemento, para volar hasta mi isla perdida.

06 agosto 2010

Confieso

-¿Qué si me gustas?..No...me encantas

"Confieso que no te pretendía, que te encontré como una casualidad, como un camino esquivo. Hace algún tiempo había entregado una parte del corazón a un ajeno, a un extranjero y mientras mis ojos miraban otros lugares y otros amaneceres, allí en silencio se desteñían las auroras que me hipnotizaron la noche lluviosa de enero.

Confieso que pasaste de largo, que fue una química de pertenencia, de canciones, de música y de lenguaje abstracto. De vez en cuando un abrazo efímero se quedaba como un recuerdo húmedo y las risas nuestras iban y venían mientras rayábamos a Vilma Palma, Aterciopelados y Hombres G con las mismas canciones.

"Tu parte de adelante", fue el descubrimiento que pusiste a mis oídos y desde entonces suena en el estéreo cada vez que te recuerdo. Me hiciste un par de lunares en el corazón, abriste un ventana diminuta en mi inspiración y has dejado en el aire siete besos en mis labios.

Entonces tú escoges, si rompes el hielo y decides andar conmigo.

14 junio 2010

Desearía que estuvieras aquí, que no preguntaras lo que quiero, pero sí que lo supieras. Ojalá y no tuviera que soñarlo la mayoría de las veces, pero resulta tan lamentable que te vayas cada vez que intento detenerte, no lo sospechas. Cuando aprisiono mi mano fuerte en la tuya y me voy encima de ti con un abrazo que puede partirte hasta el alma, o cuando busco tus labios y me quedo en ellos sin la mínima intención de despegarme un segundo.

No siempre estoy en el lugar correcto, no siempre siento como debo, ni deseo como quiero. Es mejor cuando se estallan todas las ganas juntas en una canción que me hace gritar a todo pulmón y el resto de las tristezas se desvanecen con mis lágrimas. Si pudiera ir hasta tu lugar y declararte todo lo que ya no puedo callar, no cambiaría nada porque contigo lo he hecho cientos de veces, pero jamás me escuchaste.

No me puedo acostumbrar a cariños prestados ni emociones pasajeras. Ya estoy cansada de eso...desearía que estuvieras aquí y no tuvieras que dejarme como lo han hecho todos.

09 mayo 2010

Viernes de Agosto

Quise volver a sentir, dejarme llevar por los impulsos arrebatados del corazón y arrastrarme por aquella magia extraña de sus ojos. Querer sin miedo al mañana y despertarme tras el roce de sus labios cerca de los míos.

Volví por sus sentimientos, por lo que inexplicablemente causaba dentro de mí corazón, volví porque me animé a decir lo que siempre había callado. Esta vez había algo que simplemente nos había seducido, una fuerza imparable que al primer chispazo no logré descifrar.

Dejarme acariciar por su sonrisa, por el silencio entre los dos cuando las palabras no eran necesarias, sentir que la distancia de nuestros espacios era solo de cuerpo, no de mente. Esta vez, me lancé para dejarme sentir, para probar en unos labios distintos que la vida a veces puede ser color rosa.

07 marzo 2010

Cereza que no caen del cielo

Algunas veces el cielo llovizna cerezas invisibles que se pierden en el camino. Tengo ganas de un cielo en la ventana y olvidar que mañana es Lunes. Los miedos son como inquilinos mala pagas, como azules sin blanco o soles sin mariposas. Odio cuando empieza la semana y debo volver a las costumbres, a la prudencia y al disimulo de sonrisas detrás de un llanto en espera.

Quisiera la ricura de unos labios, la compañía de alguien sin vacíos, la historia contada en un autobús mientras regreso a casa. Quisiera las eternas horas de noche, la calidez de aquellas sábanas que nadie más disfruta en mi cama. Hay una brisa fresca que atraviesa las cortinillas de la habitación y me recuerda Octubre cuando pierdo las tardes escribiendo las cosas del ayer y las intimidades de terceros. 

Algunas veces el cielo llovizna cerezas invisibles que no puedo probar por culpa de tanta imaginación. Entonces prefiero escuchar los silencios de la noche, inventar amaneceres en una madrugada desvelada y encontrar arco iris en verano. Ojalá y lloviera mañana.

03 marzo 2010

Detrás

Busco entre las manos de Gustavo las caricias de Enero... ya no las tengo conmigo. Hay cosas que prefiero evitar. Recuerdo el adiós que parecía venirse en Diciembre y luego resultó que navidad nos encontró desnundos, la despedida se quedó metida entre las sábanas.

Hoy será uno de esos días imposibles, porque las distancias simplemente no se pueden acortar, las cosas se quedaron atrás y no hay forma de volver a ellas. Es marzo y llueve, me gusta cuando no sucede con frecuencia. Se puede ir tras el pasado viendo la lluvia lejos del balcón, los sentimientos se hacen un remolino y reaparecen con la ausencia de compañías amadas . 

Sigo buscando detrás de los labios de Gustavo la sensualidad que nos hacía un imán, pero creo que después de Febrero algo desapareció, simplemente se esfumó. Continúa la lluvia y vuelvo a la rutina aunque en el cielo no escampe.

01 febrero 2010

Margaritas en la cama

Me dijo que no me quería, pensé que dolería, pero no. Se me salieron algunas lágrimas por la costumbre de amanecer a su lado y encontrar en la cama mis margaritas azules. Fue un romance de decisiones y no de elección. Lo quise muchas veces y otras lo ignoré.
 
Me fastidiaban sus besos en la ducha y los domingos que pasaba fuera de casa, me acostumbré a sus ausencias en Septiembre, a los ratos sin despedidas y al café sin azúcar que dejaba al borde de la cama.
 
Me dolió menos de lo que pensé dolería, pero los imposibles jamás llegan a ser tan predecibles. Lo mío era una pasión intensa que se fundía cuando sus labios rodeaban mi cuello y mis piernas, explotaba como un volcán en erupción. Nuestras noches eran inquebrantables, de luna llena y de silencios ajenos en patios y terrazas, en islas olvidadas por la geografía y caminos perdidos en ciudades desiertas.
 
A cinco años del aniversario, los sentimientos se fueron desvaneciendo por culpa de otoños ausentes, promesas inconclusas y besos a secas. Llegó a ser uno más por olvidar y otro menos a quien amar, lo demás se fundirá con el tiempo y no dejará rastro.
 
 

28 enero 2010

Confesiones

Uno de estos días voy a decidirme a olvidar todo lo que más duele...Enterrar las amarguras que vienen y dan la vuelta, pero no se marchan. Algunas veces quisiera ir más allá de tus labios, de tus ojos, de tu piel, de tu alma y solo tocar a través de ti las cosas que nadie más puede ver.

De repente, los sentimientos dejan de ser y todo en mí queda como antes: un corazón partido y un poema sin destinatario. Es una forma de asimilar que las noches soñadas y los sueños bajados a la cama solo eran espejismos de  instantes pasados. 

Uno de estos días quisiera despertar de los deseos imposibles y arrancarme el desespero por el cansancio de no tenerte. Y sin que nadie me lo pida, dejar el corazón en su lugar, sin dueño y sin llave. 

10 enero 2010

CARIÑO EXTRAVIADO

Me huele a lluvia cuando no sale el sol. Es la sensación de tenerlo todo bajo control y de repente descubrir, que ni siquiera esas pequeñeces han pasado desapercibidas. La cama está fría y el ambiente es como de madrugada. Tenía que ir a la calle de Las Trece, pero un sillón y una taza de chocolate fueron demasiado seductores para ignorarlos como si nada. 


A las seis de la tarde sonó el timbre, era Abelardo con su traje marino oscuro y las galleticas de mariposa. 
-¿Por qué no fusite? te esperé hasta las tres- me dijo, en tono de reclamo.


Como si no hubiera escuchado nada, me sacudí por el tremendo frío que congelaba mis huesos y fui al cuarto para buscar el abrigo de pana. 


-Tenía sueño- le dije, sin la intención de mentirle o buscar  otra escusa menos descarada, al final de cuentas no me importaba lo que pensara.


-Te extraño, hace tres semanas que no nos vemos y necesitaba verte, al menos me hubieras llamado para decirme que no ibas a ir.  Acaso, ¿hemos terminado o solo podemos hablar cuando a ti te da la gana?


Otra vez, Abelardo empezaba con sus cursilerías y reclamos eternos. Con él, había intentado tener una relación menos dramática que las anteriores: más romanticismo y menos placer. Pero tarde o temprano las cosas vuelven al lugar de siempre. Me enamoré los primeros cuatro meses, luego la falta de frenesí entre los dos abrió agujeros en mi forma de quererlo: me estaba yendo de sus manos por falta de sexo. 


-Hoy no estoy con ánimos para aguantarme tus idioteces, si no tienes otra cosa mejor que hacer, ahí está la puerta esperándote. 


Lo poco que guardaba en el corazón se había colado con el frío de enero y las lluvias invisibles que no llegaban. Todo estaba roto entre los dos y  no había forma de repararlo, al menos de mi parte. Pero inexplicablemente el hecho de estar en abstinencia fue el detonante de una explosión subliminal.


-Mírame...nunca he llegado lo suficientemente lejos como para dejar algo que me importa atrás- Estando tan cerca de mis labios sin rozarlos ligeramente, todo fue una mezcla de sentimientos; sus palabras, sus gestos, su mirada, todo en él conspiró para revolver lo que creía que se había esfumado, todavía permanecía un hálito de cariño extraviado. 


Más tarde, echados en el sillón y desnudos a medianoche inventamos mil maneras de querernos.


09 enero 2010

LABIOS ROJOS

No me gusta septiembre, el olor a chocolate por la mañana ni el queso con mermelada de piña. Me gustan unos labios rojos que no conozco porque son imposibles, me fascina el silencio de la casa cuando es de madrugada. Son manías ajenas que se han adherido con los años, así como los cuentos de mi abuela sobre sus memorias de infancia, esas interminables conversaciones de horas eternas y carcajadas echadas al viento.


Cuando está claro el olvido, se marchitan los dolores de vidas pasadas porque nada se acostumbra a un para siempre; ni el tiempo ni los pensamientos. Por eso, los míos los guardo como secretos debajo de las almohadas, cuando pesan demasiado se escapan con las lágrimas que ya no se pueden disimular y a oscuras en una habitación amiga.


Pero no es un recuerdo lo que mata el sentimiento, son las promesas vacías que se quedaron sin cumplir a las afueras de la iglesia. Iban más allá de experiencias adolescentes o travesuras de jóvenes enamorados, era una vida entera esperando por deseos de cosas imposibles que se podían hacer al revés para dejar de ser imposibles.  


No me gustan los días grises, los chapuzones a mediodía ni las manzanas en la ensalada de frutas. Algunas veces los olvidos son menos dolorosos que las relaciones anteriores, las cicatrices se borran con el tiempo y desaparecen los sentimientos. Extraño suele ser cuando busco esos labios imposibles y los encuentro en la parada del autobús, extraños y ajenos que se cruzan cada tarde en horarios desiguales y por instintos pasionales.


Sin prisas, sin besos de otros y al lado de los labios rojos que ya no llevo como secretos. Al paso de un instante, de un segundo, de un minuto que después será pasado al presente y olvido al futuro. Todavía los recuerdo como en noviembre, sujetos al hombre de la gabardina oscura y metidos hasta las tetas en la boca de otra.