15 marzo 2011

A ti te estoy hablando

Cerquita, pegado a la piel, untado de pasiones. Desmedido, sin pudor, libre y humano. 

De pantalones anchos, camisa rayada y tenis blancos. Después de los 34, seguía siendo varonil y caballero, dos cualidades imposibles de hallar en un Adán del siglo XXI. 

Varonil, cuando metía su mano debajo de mis faldas sin descaro, deslizando su lengua sutilmente sobre mi cuello y  se amarraba a mi cuerpo como un gancho sin cremallera. Caballero, cuando sin fechas especiales ni aniversarios, una rosa blanca y cenas a medianoche fueron la cajita de sorpresa en días inesperados.

Cómplices, amantes, pecadores y enamorados. Algunas buenas noches desnudas, otros buenos días en calor. Nunca, buenas tardes sin tocarnos.    

11 diciembre 2009

Insoportable

Odio tener que escuhar sus palabras cuando me habla, ese olor a cigarrillo y cerveza barata me fastidian. Pero guardo las apariencias y disumulo que no me importa, ha sido igual desde que lo conozco y no lo recuerdo diferente.
Me aterra pensar que los amores son iguales, que llegan a ser difíciles y peores. Amarran y quiebran el alma. Cortan las alas y matan las esperanzas... es él... su forma de hablar, de mirar, de pensar... me aburren sus monólogos y quejas diarias, no se halla en ningún lugar. Siempre está aturdido por los recuerdos y sus fantasmas del pasado.
Es otro día y las mismas discusiones interminables.